¿Cuáles son las energías ecológicas?

Las energías ecológicas o energías renovables son aquellas que provienen de algún elemento natural (agua, viento y el Sol) o de fuentes fósiles como el petroleo o el carbón. El hecho de que provengan de fuentes naturales hace que sean renovables; es decir, ilimitadas, pues el agua o el viento no se acabarán nunca. En este artículo, entonces, te explicaremos qué son exactamente las energías renovables y qué tipos existen de las mismas. ¡Empezamos!

Energías ecológicas/renovables: definición

Como hemos adelantado en la introducción, las energías ecológicas son obtenidas a partir de fuentes naturales y, por eso, son ilimitadas. Estas fuentes pueden ser el Sol, el aire o el agua; los fósiles (petróleo y carbón); y la masa forestal

Entre las principales ventajas de las energías ecológicas se encuentra el hecho de que la mayoría de ellas no emite ningún tipo de sustancia perjudicial para el medio ambiente y que, además, son inagotables (a excepción de las que proceden de fuentes fósiles, que sí contaminan y son limitadas). Por otro lado, contribuyen a la potenciación del auto-consumo eléctrico de los hogares y suponen también una ayuda en el camino para lograr la independencia energética de España.

Así las cosas, en las siguientes líneas enumeraremos todas las fuentes de energías ecológicas que existen y daremos una breve explicación sobre cada una de ellas.

Energía Hidroeléctrica

Primero, hay que decir que en todos los ejemplos que enumeraremos, el proceso consiste en la transformación de la energía natural en cuestión en electricidad. Así, la primera fuente que nombraremos será la energía hidroeléctrica y/o hidráulica, que consiste en convertir la fuerza del agua en energía eléctrica cuando transcurre, generalmente, en una presa.

Energía Solar

Como su nombre indica, la energía solar es aquella que obtenemos  través de placas, paneles o módulos solares de la radiación que emite el sol. Por otro lado, existe una variante de la energía solar denominada energía termoeléctrica, mediante la cual se pone un líquido a hervir hasta que empiece a evaporarse y, después, active una turbina que, al girar, genere la energía eléctrica. Por último, cabe destacar que la energía eléctrica lograda usando los rayos del Sol puede enviarse directamente a la Red eléctrica o almacenarse para usarla más tarde.

Energía mareomotriz

La energía mareomotriz, undimotriz o, más fácil, energía del mar es aquella que se vale de la potencia de las mareas y/o de las olas del mar para conseguir energía eléctrica. Las mareas le corresponden a la energía mareomotriz y las olas a la energía undimotriz, respectivamente.

Biogás

En el caso del biogás, la energía eléctrica se consigue a través de la biodegradación de materia orgánica, pasando por una serie de procesos químicos que, al final, producen un gas combustible capaz de generar energía eléctrica.

Energía geotérmica

La energía geotérmica se vale de las temperaturas de debajo de la cavidad terrestre para transformar ese calor en electricidad. Por lo general, las bases de energía geotérmica suelen encontrarse cerca de algún volcán, pues es allí donde se concentra la mayor cantidad de calor.

Biomasa

El proceso se lleva a cabo en centrales térmicas, y consiste en combustir los dos únicos tipos de residuos orgánicos: los de origen vegetal y los de origen animal. Así, mediante una serie de procesos llevados a cabo en la central térmica, se consigue un producto combustible que puede generar electricidad a gran escala.

Energía eólica

Y terminamos con una de las energías ecológicas más populares; la energía eólica consiste en la consecución de energía eléctrica utilizando la fuerza que tiene el viento. Esto se consigue mediante molinos que se sitúan, por lo general, en campos abiertos o en lugares elevados. Existen, también, parques eólicos orientados a la consecución de electricidad haciendo uso del viento. Para ello, los molinos son conectados a un aparato que genera electricidad cuando las aspas giran.