Funcionamiento bombillas led

Lámparas LED: cómo funcionan

La tecnología de iluminación LED (sigla de light-emitting diode, o diodo emisor de luz, en nuestro idioma) está ganando en terreno en los hogares y fábricas de todo el mundo. Las lámparas incandescentes (las que producen la luz a través del calentamiento por efecto Joule de un filamento metálico) y/o halógenas (evolución de la lámpara incandescente que utiliza un filamento de Wolframio dentro de un gas inerte y una ínfima cantidad de halógeno para producir luz) cada vez resultan menos rentables para el usuario, pues ofrecen una iluminación de peor calidad que la LED, tienen menos vida útil y consumen hasta 5 veces más cantidad de energía eléctrica por las mismas prestaciones.

Por eso, desde Blogenergía creemos que la tecnología de iluminación LED es el futuro y en este artículo te explicamos cuál es su método de funcionamiento. ¡Vamos allá!

¿De qué esta compuesta una bombilla LED?

La estructura básica de los LED está compuesta por los siguientes cuatro elementos: un cable conductor que une los dos polos (el positivo y el negativo); un material emisor semiconductor de la corriente eléctrica, montado sobre un chip reflector; dos postes conductores (el cátodo y el ánodo); y un lente protector que establece el color e intensidad del haz de luz. 

¿Cómo funciona el light-emitting diode o diodo emisor de luz?

Primero, la electricidad transcurre a través del diodo y, así, los átomos contenidos en el chip reflector del que te hemos hablado en el apartado anterior se alteran y comienzan a moverse a gran velocidad. Al moverse, estos átomos liberan una gran cantidad de energía que, a su vez, expulsa electrones y, al final, produce luz. Las cargas eléctricas positivas y las negativas se combinan y dan rienda suelta a la energía en forma de fotones y es en ese momento cuando se produce la electroluminiscencia; es decir, se hace la luz.

Al comparar las bombillas LED con las incandescentes, las halógenas o las CFL (en español, siglas de ‘lámpara fluorescente compacta’, tipo de lámpara que hace uso de tubos fluorescentes), nos damos cuenta de que gozan de mayor eficiencia a la hora de convertir la energía en luz, amén de que producen menos calor. Por este último motivo, las bombillas LED son más frías que el resto.

En todo caso, y a pesar de que las bombillas LED son menos susceptibles a sufrir subidas de temperatura excesivas, disponen de un disipador de calor de placa (por lo general, de aluminio) cuya función es esparcir el calor lejos de los diodos emisores de luz.

Por otro lado, y en relación con la direccionalidad de la luz emita por los diodos de las lámparas LED, hay que decir que multitud de estas lámparas emiten luz hacia una sola dirección, lo cual reduce sobremanera su nivel de contaminación lumínica, pues la luz no se esparce hacia todos lados sino que se emite únicamente en la dirección deseada por el usuario. Sin embargo, en el mercado de las lámparas LED existe un gran variedad de de diseños (y colores y temperaturas), y podemos encontrar también lámparas omnidireccionales (es decir, que emiten luz hacia todas las direcciones).

Vida útil y W (vatios) de LED

La duración total de de una bombilla LED puede superar las 100.000 horas, o lo que es lo mismo, podrías tener encendida una de estas lámparas en tu casa durante más de diez años seguidos y nunca te faltaría iluminación para leer un libro. Para que te hagas una idea, las bombillas tradicionales gozan de una vida útil bastante más limitada: 5.000 horas de media. 

Por otro lado, en relación con la cantidad de luz que proporcionan este tipo de lámparas y como punto de cierre del artículo, las de 10W (vatios) ofrecen al usuario la misma luz que las de 60W de formato tradicional (incandescentes, CFL o halógenas) y, además, con mayor calidad y menos emisiones contaminantes para el medio ambiente.

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